(231) Letra: Fernando Pessoa, música: Liliana Felipe

 

Tú, cuyo arribo es tan suave,

que se parece más a un alejamiento.

T,  cuyo flujo y reflujo de tinieblas,

cuando la luna alienta, tienes olas

de caricias muertas.

Río de mares del sueño,

risas de paisajes imaginarios en nuestra

excesiva angustia.

Tú, palidamente tú,

tú, entristecida tú,

tú líquidamente,

aroma de muerte entre flores,

aliento de fiebre en mis bordes,

tú señora, tú,

pálida dueña ven.

 

 

 

 

Tú (231)